Y así comenzó una triste y reciente historia.

En Donosti, más de 350 personas viven en la calle, pero tranquil@, no voy a pedirte dinero, sólo pretendo robarte unos segundos de tu tiempo.

Llegó la pandemia y nos mandaron a todos casa, pero en Donosti 350 personas tenían como techo la bruma y como paredes que les cobijasen sus calles vacías.

Un grupo de trabajadores sociales, preocupados por la situación crearon este video para visibilizar una realidad de esas que normalmente nos pasan desapercibidas porque suceden, como decimos en Ikusezinak “en el patio trasero de la pandemia”. Otra realidad descarnada de la que como sociedad nos tenemos que hacer cargo y poner medios para solucionar, una realidad oculta y dolorosa de PERSONAS anónimas que quizá nos crucemos a diario por las calles de La Bella Easo.

Pero su intención de sensibilizarnos ante estas situaciones, no ha quedado ahí.

Hemos contactado con Arrats Elkartea, asociación en la que trabajan, y doy fe que lo hacen desde el esfuerzo, el compromiso y la solidaridad, para dar un paso más e intentar mostrar esas situaciones de la forma más real y cercana posible. Hemos entrado en su espacio de confinamiento en el intento de mostrar esas vivencias inesperadas de mundos rotos.                     

Tanto trabajadores, como personas confinadas nos darán su visión más cercana y personal de este Stop en el tiempo que lo quiere cambiar todo y no precisamente a mejor.

Entrevistas en video y audio, artículos de opinión… relatos desde el patio trasero de la pandemia 

Y un mensaje claro revolotea en el ambiente. Claro, conciso, real… Tras el confinamiento

NOS VEMOS EN LA CALLE !!!

 

Photo via on VisualHunt.com